La ciudad de Arequipa, no sólo sufre los efectos de la contaminación de los vehículos, o por la minera, también por las mismas personas , quienes en horas de la mañana, sacan la basura y lo botan en la esquina, amontonan inescrupulosamente, siendo estos montículos, presa para saciar el hambre de algunos canes, al final, todo queda desparramado.
La presencia de las moscas, la llegada del sol, hacen de estos lugares un muladar y un chiquero.
Muchas personas están acostumbradas a este mal actuar, depende de todos para que esto no siga siendo rutina de todos los días.
Hagamos de esta ciudad lo que realmente su nombre lo dice, lo que alguna vez fue:
Arequipa, "Ciudad Blanca o del eterno cielo azul"
No hay comentarios:
Publicar un comentario