martes, 10 de noviembre de 2009

AIRE SINCERO EN LA AMAZONÍA

EL PULMON DEL MUNDO


Sabes con qué órgano del cuerpo humano se compara a la Amazonia?
Es ‘el pulmón’ de nuestro planeta.
Ya sabes que las plantas nos proporcionan el oxígeno que las personas y los animales necesitamos para respirar.



La Amazonia no es un país, ni un pueblo ni una ciudad. Es una gran región natural que abarca tierras de varios países distintos.
Está situada en Sudamérica, y sus límites son la cordillera de los Andes por el oeste y el océano Atlántico por el este.

Observa una fotografía de la región de la Amazonia tomada desde el aire: distinguirás muy fácilmente un color, el verde. ¿Crees que el suelo está pintado de verde? En efecto, el color corresponde a las numerosas plantas que viven en esta región.


La Amazonia es una región muy rica en materias primas naturales. De sus bosques se extraen madera, caucho y plantas medicinales. ¿Sabes que algunos medicamentos que tú te tomas se fabrican a partir de estas plantas? Del suelo amazónico se extraen minerales metálicos, como el hierro y el oro, piedras preciosas y petróleo.

En la Amazonia viven unas 600.000 personas. Muchas de ellas pertenecen a pueblos indígenas, que aún desconocen los ‘adelantos’ de la vida urbana (la electricidad, el agua corriente, el alcantarillado…) y aprovechan los recursos naturales del bosque para vivir: construyen sus casas y canoas con madera, se curan con plantas medicinales, utilizan los ríos para trasladarse… Sin embargo, su medio se está destruyendo para construir minas, carreteras, industrias madereras…

SALVEMOS LA AMAZONÍA
NO A LA TALA DE ÁRBOLES
Para salvar el futuro del planeta es importante controlar la tala de árboles de la Amazonia. ¿Sabes qué se hace? Se plantan nuevos árboles para que no desaparezca la selva. Hay que tener en cuenta que la desaparición de los bosques destruye el hogar de muchas personas y animales que viven en ellos.
¿No crees que cuidar la Amazonia es cuidar nuestro futuro en la Tierra?




Por: Adaly

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sólo el hombre es el responsable de que este lugar tan rico, no sea destruido.